Cuando se comienza a trabajar por primera vez todo es ilusión y ganas de hacer las cosas bien. Y es bueno que sea así, pero hay que hacer las cosas bien en todos los terrenos, también al elegir el mejor banco para nomina domiciliada.

Cuando comienzas a cobrar una nómina te conviertes en un cliente cotizado para el banco. Vas a recibir allí tu dinero y, seguramente, vas a tener domiciliados recibos. Todo eso supone beneficios para la entidad bancaria y por eso va a procurar mimarte para que no te vayas y estés a gusto.

Aprovecha esta ventaja y consigue lo que más te interes con tu nómina. Para empezar, una cuenta en la que no tengas que pagar comisiones. Por pereza, muchas personas domicilian su cuenta en el banco de siempre, donde tienen su cuenta corriente, y no reciben este tipo de ventajas.

Pero puedes lograr que tu banco no te cobre comisiones por la cuenta, no por la tarjeta de débito o de crédito. Incluso puedes conseguir que te faciliten un crédito preconcedido para que, en caso de que necesites dinero de manera urgente, puedas solicitarlo y tenerlo en tu cuenta de forma totalmente inmediata.

Tal vez ahora que acabas de empezar a trabajar no te plantees algunas cosas, pero tu nómina también te va a dar ventajas a la hora de conseguir una mejor hipoteca, con condiciones más beneficiosas para ti. Pero no te preocupes, si llegado el momento quieres contratar con otro banco que te ofrece algo mejor, siempre puedes cambiar. O amenazar con hacerlo, lo que puede provocar que tu banco te mejore las condiciones igualándolas con la competencia.

Por tanto, echa un vistazo a las ventajas que te ofrecen los diferentes bancos por tu nómina, especialmente los online ya que al no tener oficinas o tener muy pocas, suelen cobrar muchas menos comisiones y suelen ofrecer mayores ventajas.

Entérate de qué privilegios obtendrás a cambio de tu domiciliación y procura evitar aquellos bancos cuya ventaja es un regalo por domiciliar la nómina, sin nada más. Es algo muy engañoso, ya que te darán el regalo que luego tendrás que declarar en Hacienda y pagar por él. Pero, además, puedes llegar a pagar una media de 120 euros en comisiones, eso con una cuenta básica en la que solo ingresas. No pagar comisiones es lo mínimo que debes de exigir a tu banco a cambio de tu nómina y, a partir de ahí, ver qué es lo que te dan.