Las agencias de publicidad y marketing andan todas revueltas para intentar entender el fenómeno millennail, esa generación de jóvenes que llegaron a su vida adulta en torno al año 2000. Nacidos a partir de 1980 en adelante deben sustituir a otras generaciones precedentes como target comercial. Son ellos los que deben tomar la batuta del consumo. Pero algo no funciona. Muchos de ellos no son tan aficionados a la posesión: ni coche, ni casa, ni jardín…

¿Ha dejado de ser el coche un elemento que marca el estatus personal? No, pero va camino de ello. Hace no demasiado tiempo, tener 18 años suponía, ante todo, la posibilidad de conducir y tener tu propio coche. Y muchos jóvenes invertían sus primeros ahorros en la compra de un automóvil, aunque no lo necesitasen realmente. Pero era una forma de decir: ya soy (casi adulto) y me valgo por mí mismo, y además soy mejor que tú porque mi coche es de la marca X y lleva elevalunas eléctricos…

No cabe duda de que muchos jóvenes siguen pensando en la misma línea que lo expuesto anteriormente. Pero cada vez más, los jóvenes se han vuelto prácticos a la hora de comprar. En un negocio de coches de ocasión Ourense me cuentan que algunos de los veinteañeros que se acercan a mirar coches podrían comprarse uno nuevo, pero que no quieren porque prefieren ahorrar para un viaje, para los estudios o para pasar una temporada en el extranjero… Y aquí reside la clave de los millennials: en la experiencia.

Según señalan los expertos, los millennial están más interesados en consumir experiencias que objetos materiales: prefieren ir a la India o a un macro concierto que tener un coche con el que vacilar a los amigos. Se trata de vivir a través de las experiencias vitales, valga la redundancia, no a través de la posesión de objetos y bienes.

Según el negocio de coches de ocasión Ourense, cada vez más los clientes jóvenes se interesan por cuestiones prácticas de los coches, como por ejemplo el consumo. Están más concienciados y no parecen tan interesados en ser el que más corre por la carretera del pueblo…