Una amiga había tenido a su hija unos meses después que yo, en pleno verano. Cuando nos encontramos, me comentó que la iba a llevar a la playa unos días… y solo tenía 1 mes. Ni a mi mujer ni a mí nos apetecía mucho salir de casa en el primer mes, ¡como para llevarlo una semana a la playa! Está claro que en un principio nosotros fuimos mucho más conservadores con nuestro hijo: viajes a ver a la familia y poco más.

Pero es que solo el hecho de montar al niño en el coche para un viaje de 6 horas ya es toda una odisea. Por ejemplo, con la comida. Desde el principio, decidimos que queríamos darle comida hecha por nosotros, siempre que fuera posible, y prescindir de los potitos. Y no sabéis el trabajo que lleva hacerle purés de verduras y frutas… porque los niños comen, meriendan y cenan todos los días, por si a alguno no le había quedado claro.

Así que cuando toca hacer un viaje largo en coche, hay que prepararlo bien todo. Compramos dos Porta alimentos para niños, imprescindibles para los viajes. Están fabricados con materiales especiales que mantienen el calor durante más tiempo con lo que los purés se mantienen en perfecto estado varias horas.

Más o menos a la hora y media de viaje hay que hacer una primera parada para darle de comer. Con nuestro hijo nunca se sabe: puede tener un hambre voraz o no querer saber nada de la comida. Y cuando no quiere comer siempre te deja una sensación de frustración. Entre otras cosas porque sabes que vas a tener que volver a parar en menos de una hora, ya que tarde o temprano tendrá hambre.

Y luego llega la merienda. Nosotros también le hacemos puré de fruta, aunque en su caso la cocemos primero para que quede una textura diferente que es como a él le gusta… Con la fruta suele ser más fácil porque casi nunca la rechaza. Y con el Porta alimentos para niños la mantiene a una temperatura ideal. Todo esto solo para viajar en coche, cuando tengamos que ir a la playa, ya veremos…