El otro día estaba en el centro de salud y vi un cartel que anunciaba una prueba para detectar el cáncer colorrectal. Aunque yo todavía no entro dentro de la horquilla de edad de más riesgo me llamó la atención lo de que fuese el tumor maligno más común de España. Hasta ese momento no había prestado mucha atención a esta enfermedad, pero después, cuando llegué a casa, me puse a buscar información.

Es un poco raro porque las personas “sanas”, a menudo, no quieren saber nada sobre el cáncer, pero me dije que ya era hora de saber algo más sobre un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo. Cuando leí sobre cancer de colon diagnostico me di cuenta de la gravedad de esa enfermedad y de que el programa que había puesto en funcionamiento mi comunidad autónoma tenía todo el sentido del mundo.

Este programa de prevención consiste en un análisis de las heces que detecta sangre que, a menudo, no puede ser distinguida a simple vista. Se trata, tan solo, de una prueba inicial que no diagnóstica la enfermedad, sino que pone en alerta en caso de que salga positiva. Por supuesto, el hecho de que aparezca restos de sangre no quiere decir al 100% que la persona padezca cáncer, pero es un modo reducir el impacto social de los diagnósticos tardíos.

Efectivamente, el cancer de colon diagnóstico es fundamental para tener ciertas garantías a la hora de tratar una enfermedad tan grave. Si la certeza de tener un tumor colorrectal maligno es demasiado tardía, el tratamiento es mucho más complicado y tiene menos posibilidad de éxito, por eso muchas instituciones médicas en España están poniendo tanto interés en esta clase de test de cribado.            

Tras informarme sobre el cáncer de colón y otros tipos de tumores malignos, al contrario de lo que podría parecer, me he quedado más tranquilo. A veces, la falta de información contribuye a que tengamos ideas erróneas sobre temas que desconocemos. Cuando me toque, seré el primero que se someterá a los análisis que sean necesarios.