Si quieres decorar tu despacho con estilo y con verdadero gusto, te ofrecemos cuatro sugerencias que te ayudarán a conseguir un lugar de trabajo agradable en el que no solo te gustará estar, sino en el que también te gustará recibir a tus clientes.

Coloca persianas venecianas de aluminio: Personalízalas con el logo de tu empresa o con el nombre de tu despacho y tendrás unas persianas diferentes, muy fáciles de limpiar, con las que no necesitarás tener cortinas y que darán luminosidad a tu despacho. Sin duda, la solución más eficaz y más limpia para tener intimidad y control de la luz.

Fotografías artísticas en lugar de cuadros: Si no tienes dinero para cuadros originales de pintores conocidos a nivel de tu ciudad, lo mejor que puedes hacer es olvidarte de reproducciones cutres o de láminas e invertir en unas buenas fotografías artísticas. Las puedes conseguir por precios muy económicos en galerías de arte online y le darán a tu despacho una imagen muy actual, fresca y diferente del resto.

– La mesa de escritorio, original y de calidad. La mesa de escritorio es el elemento principal de un despacho y tiene que decirlo todo sobre quién ahí trabaja. Por eso, si quieres dar una imagen moderna tendrás que apostar por una mesa con formas originales, que sea amplia y cómoda pero a la vez que llame la atención por su diseño. Si quieres dar una imagen más clásica, apuesta por un escritorio en líneas rectas, minimalista pero de gran calidad. Lo que no quedará bien prácticamente en ningún caso es el escritorio de madera recargado y con pinta de haber superado ya varias generaciones que se podía ver antes en todos los despachos y que hoy ofrece una imagen muy rancia.

– No olvides las plantas. El toque natural de las plantas es muy especial y no se puede sustituir por nada. Si tu despacho es grande pon una planta de gran tamaño para destacarla y darle personalidad. Pero si la habitación es muy pequeña, opta opta por plantas más discretas en la parte de arriba de la estantería o incluso colgadas del techo en algún lugar estratégico. Puedes poner un jarrón con alguna flor sobre el escritorio. Si no quieres estar pendiente de cambiarlas apuesta por las flores preservadas, muy duraderas pero más bonitas que las flores secas o las de plástico.